Cuando notás que tu perro camina raro, renguea o evita apoyarse en una de sus patas traseras, seguro te preocupás y querés saber qué puede estar pasando. La cojera en las patas traseras de los perros es algo más frecuente de lo que imaginás y puede deberse a varias causas, desde lesiones leves hasta problemas de salud más graves. En este artículo te contamos todo lo que necesitás saber para identificar posibles motivos y actuar a tiempo.
🦴 ¿Por qué mi perro cojea de una pata trasera?
La cojera en las patas traseras puede aparecer de forma repentina o desarrollarse lentamente. Algunas de las causas más comunes incluyen:
- Lesiones traumáticas: Un golpe, caída o accidente puede provocar esguinces, fracturas o luxaciones.
- Problemas articulares: La displasia de cadera, artritis o artrosis son frecuentes en razas grandes o perros mayores.
- Desgarros musculares: Actividades físicas intensas pueden generar molestias y limitaciones al caminar.
- Infecciones o abscesos: Una herida infectada en la pata o el área alrededor puede dificultar el apoyo.
- Problemas neurológicos: Como la compresión de nervios, que puede alterar el movimiento.
🩺 ¿Cómo saber si mi perro está lesionado?
Cuando tu perro cojea, es importante observar otros signos que puedan indicar una lesión más seria:
- Inflamación o enrojecimiento: Revisá si la pata está hinchada o hay cambios de color.
- Sensibilidad al tacto: Si tu perro se queja o intenta retirarse al tocar la zona afectada.
- Cambios en el apoyo: Puede arrastrar la pata o evitar usarla completamente.
- Falta de ánimo o apetito: A veces, el dolor afecta su comportamiento general.
Si notás alguno de estos síntomas, consultá cuanto antes con el veterinario. La intervención rápida puede evitar complicaciones.
🐶 Principales enfermedades que causan cojera trasera
Algunas enfermedades específicas pueden estar detrás de la cojera. A continuación, te explicamos las más comunes:
Displasia de cadera
Es una enfermedad hereditaria que afecta especialmente a razas grandes como el Labrador o el Pastor Alemán. Produce malformaciones en la articulación de la cadera, generando dolor y dificultad para caminar.
Síntomas:
- Cojera intermitente o permanente.
- Dificultad para levantarse.
- Pérdida de musculatura en las patas traseras.
Artritis y artrosis
Dolencias degenerativas que afectan las articulaciones, sobre todo en perros mayores. La artrosis puede desarrollarse con el tiempo y limitar severamente el movimiento.
Síntomas:
- Rengueo al levantarse después de descansar.
- Menor interés por jugar o moverse.
- Cambios en el comportamiento habitual.
Rotura de ligamento cruzado
Es una lesión frecuente en perros activos o que realizan movimientos bruscos. Ocurre cuando el ligamento que estabiliza la rodilla se desgarra.
Síntomas:
- Cojera repentina y marcada.
- Dolor al tocar la zona.
- Hinchazón en la rodilla.
Enfermedades neurológicas
Algunas condiciones, como la hernia de disco, pueden comprimir nervios y causar problemas de movilidad.
Síntomas:
- Pérdida de coordinación.
- Debilidad en las patas traseras.
- Arrastre de una o ambas patas.
🏠 ¿Cómo cuidar a un perro con cojera?
Si sospechás que tu perro tiene alguna lesión o enfermedad, podés seguir estos pasos iniciales para aliviar su malestar:
- Restricción del movimiento: Limitá su actividad física para evitar que empeore la lesión.
- Revisá la zona afectada: Si te lo permite, mirá si hay heridas, inflamación o algo extraño.
- Compresas frías o calientes: Para inflamaciones, podés usar compresas frías; para dolores crónicos, las calientes son mejor.
- Evitar medicamentos sin receta: No automediques a tu mascota. Algunos analgésicos humanos son tóxicos para los perros.
- Visita al veterinario: Ante cualquier duda o si el problema persiste, recurrí a un profesional.
🏋️♂️ Prevención de problemas en las patas traseras
Prevenir la cojera en tu perro es posible con algunos cuidados básicos:
- Dieta equilibrada: Mantener un peso saludable reduce la presión sobre las articulaciones.
- Ejercicio adecuado: Evitá el sobreesfuerzo y elegí actividades que se adapten a la edad y la raza de tu perro.
- Suelo seguro: Si vivís en un lugar con pisos resbaladizos, considerá alfombras para evitar caídas.
- Chequeos regulares: Consultá al veterinario para controlar su salud, especialmente si tenés un perro grande o senior.
🐾 ¿Cuándo es urgente ir al veterinario?
Hay situaciones donde la visita al veterinario no puede esperar. Por ejemplo:
- Si tu perro no apoya la pata en absoluto.
- Si tiene mucho dolor o llora al moverse.
- Si notás fracturas, heridas profundas o sangrado.
- Si la cojera se acompaña de fiebre, apatía o temblores.
📋 Preguntas frecuentes
¿Cómo sé si mi perro tiene displasia de cadera?
Los síntomas más comunes son dificultad para levantarse, caminar con rigidez y una postura anormal. El diagnóstico definitivo se hace con radiografías.
¿Qué hacer si mi perro se lastima una pata trasera?
Restringí su movimiento, revisá la zona afectada y consultá con el veterinario lo antes posible para evitar complicaciones.
¿La cojera siempre requiere tratamiento?
No siempre. Algunas veces es algo leve, como una torcedura. Sin embargo, si persiste o tu perro muestra signos de dolor, es importante buscar atención veterinaria.
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